martes, 24 de enero de 2012

Amapolas

Sembré amapolas sobre campos desiertos. Cubrí un horizonte de soledad y hastío donde la tierra seca y hostil gritaba angustiosa por ser querida. Pose mis manos en cada palmo de ella sin darme cuenta de que mis manos quemaban todo aquello que tocaba. Condené mi propia tierra, mi propio sueño, su sueño.
Quedo desolada la historia. Ni las amapolas crecieron de nuevo.

jueves, 12 de enero de 2012

Tiempo...

Se que probablemente no lo entenderás, que te suene extraño oirlo o pensarlo, pero realmente es así.

Se que todo es distinto, yo he continuado por mi camino (o eso estoy intentado) y tu has seguido el tuyo, y parece que todo marcha bien. Puede que nos hayamos equivocado o puede que sea el mayor acierto de nuestras vidas, pero he de reconocer que a veces te echo de menos. Quizás porque puede haber alguien que me haga reir, que me haga enfadar o que me haga olvidarme del tiempo como solías hacer tu, pero hay una gran diferencia... no eres tu. No habrá nadie que seas tu.

Quizás sea eso lo que haga a cada persona especial y cada relación única. Es lo bueno de la vida.

Me alegro por ti, porque todo te vaya tan bien, porque seas feliz, porque aunque te parezca extraño, quiero que sigas así, que disfrutes de eso bueno que tiene la vida, con todas sus consecuencias.


martes, 13 de diciembre de 2011

Por qué...

Por qué escuchar música me recuerda tantas cosas…por qué la música me absorbe y me lleva al pasado y al presente en tan poco tiempo, como si nada hubiera cambiado, como si todo fuera diferente…por qué escucharla sonar me provoca tanta melancolía aun sin saber del todo lo que significa…por qué siento que quisiera gritar y llorar lo que dice si se que su historia solo es eso, una simple y falsa historia, porqué la siento como mía, propia, única,… por qué…por qué….

viernes, 11 de noviembre de 2011

Oda a las cosas rotas

Se van rompiendo cosas
en la casa
como empujadas por un invisible
quebrador voluntario:
no son las manos mias,
ni las tuyas,
no fueron las muchachas
de uña dura
 y pasos de planeta:
no fue nada y nadie,
no fue el viento,
no fue el anaranjado mediodía
ni la noche terrestre,
no fue ni la nariz ni el codo,
la creciente cadera,
el tobillo,
ni el aire:
se quebró el plato, se cayó la lámpara,
se derrumbaron todos los floreros
uno por uno, aquél
en pleno octubre
colmado de escarlata,
fatigado por todas las violetas,
y otro vacío
rodó, rodó, rodó
por el invierno
hasta ser sólo harina
de florero,
recuerdo roto, polvo luminoso.
Y aquel reloj
cuyo sonido
era
la voz de nuestras vidas,
el secreto
hilo
de las semanas,
que una a una
ataba tantas horas
a la miel, al silencio,
a tantos nacimientos y trabajos,
aquel reloj también
cayó y vibraron
entre los vidrios rotos
sus delicadas vísceras azules,
su largo corazón
desenrollado.

La vida va moliendo
vidrios, gastando ropas,
haciendo añicos,
triturando
formas,
y lo que dura con el tiempo es como
isla o nave en el mar,
perecedero,
rodeado por los frágiles peligros,
por implacables aguas y amenazas.

Pongamos todo de una vez, relojes,
platos, copas talladas por el frío,
en un saco y llevemos
al mar nuestros tesoros:
que se derrumben nuestras posesiones
en un solo alarmante quebradero,
que suene como un río
lo que se quiebra
y que el mar lo reconstruya
con su largo trabajo de mareas
tantas cosas inútiles
que nadie rompe
pero se rompieron.

                                 Pablo Neruda. Navegaciones y regresos. (Editorial losada. buenos Aires, 1959)

martes, 8 de noviembre de 2011

crepúsculo del recuerdo

Siento tus dedos acariciando mi espalda…desnuda, inquieta, vulnerable…rendida a ti para ser utilizada como lienzo…







 Sentí tus labios en mi cuello… travieso, sensible, esbelto…esperando a ser recorrido por tus besos….









La impaciencia llego a mí…















Volví a mirar hacia tu lado, y  no te encontré…tu espacio estaba vacío…
Volví a pensar otra vez…todo estaba perdido

viernes, 4 de noviembre de 2011

Querida Mia...

Querida mía:
Estoy gritando y a penas me escuchas. Simplemente quiero que sepas que estoy aquí para lo que quieras, para lo que necesites, yo nunca te dejare. Pero recuerda, no puedo ayudarte cuando te desesperas, cuando te agitas intentando evitar pensar en nada, y no me dejas ni si quiera hablarte para solucionar lo que te atormenta. Y se cuando alcanzas tu límite…cuando tus manos cálidas se hielan, cuando los ojos se te aclaran casi hasta desaparecer y empiezan a nadar entre lágrimas, y cuando el corazón parece que se te va a salir del pecho…
Estoy ahí…estoy sintiendo todo eso, todas y cada una de las cosas que te ocurren, todas y cada una de las cosas que le pasa a tu cuerpo. Intento calmarte, intento hacerte ver que todo puede mejorar, que para todo hay solución, mientras que la haya, e intento hacerte ver que estoy ahí contigo en todo momento. Escúchame…solo escúchame…luego ignórame si quieres…

Siempre contigo, tu conciencia.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Miedo...

No me descubras amor sintiendo esto que estoy sintiendo, porque sé que puedes ver el miedo que tengo. No dejes que arruine tu vida pensando que soy infinita, que soy fugaz, que soy perfecta, que soy solo defectos, que soy lo que has querido toda la vida, porque tu vida no acaba todavía…
Tengo miedo…mucho miedo…y no quiero mostrártelo…no quiero que veas que no sé si llorar o seguir riendo…que no sé si creer o desconfiar hasta poner en tela de juicio hasta el propio mundo, hasta el propio universo…que no sé si dejar de pensar o tatuarme aquellas frase que tanto pienso…que me derrumbo por dentro sin dejar que nadie pueda verlo…que tu no puedas verlo…que tengo miedo…mucho miedo…